lunes, 14 de enero de 2008

La Bicicleta Nº 26 - septiembre de 1982

El número de septiembre de 1982 viene -era que no- dedicado a la cueca (¿o deberíamos decir zamacueca?), nuestro querido baile nacional, según se nos enseñara en el colegio. En este caso, el artículo central sobre dicho baile nacional viene firmado por un estudioso del tema, Rodrigo Torres, quien es etnomusicólogo y ha sido director del "Archivo de música tradicional" de la Universidad de Chile. Por su parte, los acordes de este cancionero son de Catalina Rojas, quien además nos explica cuáles son los diversos tipos de cueca que existen. Así entonces, hay que tomarse muy en serio la advertencia de entrada que nos hace Rodrigo Torres: no hay una sola cueca sino tantas como chilenos dispuestos a bailarla. ¡Qué tal! Eso quiere decir que el ex-secretario general de gobierno -Ricardo Lagos Jr.- puede dormir tranquilo pues su peculiar forma de bailar la cuenca dieciochera de seguro contaría con el reconocimiento de este experto.

No sé si estaré en lo cierto pero me da la impresión que la cueca hoy se ha convertido para algunos jóvenes en algo así como un género de culto dentro de la variada escena musical. Hace algunos meses asistí a un coloquio sobre música popular que se realizaba en la Biblioteca Nacional de Santiago y el día que se abordó el tema de la cueca, había muchísimos jóvenes con cara de "estudiantes universitarios buena onda" que parecen haber disfrutado profundamente tanto de un documental de Mario Rojas sobre la cueca urbana, como del posterior concierto que dieron "Los Trukeros". De hecho, no sólo parecía que todo el mundo se sabía las canciones sino además se celebraban los códigos y guiños que supongo que sólo un verdadero "cuequero" puede reconocer. Debo decir que también se veían algunos personajes propiamente populares entre el peculiar público reunido esa noche de jueves en la Sala América de la Biblioteca Nacional pero destacaba claramente el "fenotipo" que se suele encontrar en las facultades de arte y humanidades de nuestras más tradicionales y emblemáticas universidades.

En lo que respecta a literatura, esta vez los dados vienen cargados a uno de los más conocidos (mediáticos, dirán muchos) exponentes de la nueva narrativa latinoamericana: Antonio Skármeta. Este escritor, ex-Mapu, ex-conductor de televisión y ex-embajador, es entrevistado por nuestra querida revista y además se publica uno de sus cuentos más conocidos y que fuera llevado al cine en Alemania en el año 1988, "El ciclista del San Cristóbal". Personalmente he leído solamente tres novelas de Skármeta: "Ardiente Paciencia", "Soñé que la nieve ardía" y "La insurrección". Sus últimas novelas no he tenido la oportunidad de leerlas pero si le creo a algunos de los noveles exponentes de la crítica literaria chilena, parece que no me he perdido de mucho. Bueno, pero en todo caso "El ciclista del San Cristóbal" es un gran cuento.

También viene en este número un artículo de Antonio De la Fuente sobre Julio Iglesias, ese empaquetado cantante español que lamentablemente asocio demasiado con las imágenes de la televisión pinochetista, aunque en ese 1982 se anunciaba una gira suya por la URSS, jajajaja. ¡Cómo no se habría de derrumbar la URSS con tamaño aporte a la cultura! Ufff, supongo que por la misma razón es que "Antoniodelaefe" se permitió escribir una crónica tan disparatada sobre esta verdadera momia viviente de la canción cebollera. Lo mejor del artículo son los dibujos que fueron tomados de la revista Humor. Buenísimos.

El mismo Antonio De la Fuente escribe también una crónica patagónica sobre Aisén. Esa enigmática región de nuestro país, tan bella y tan misteriosa. Es nuestro propio "Twin Peaks", creo yo. De haber conocido Aisén, probablemente David Lynch hubiese ideado historias aún más delirantes para su recordada serie de televisión.

El último de los artículos es de Rebeca Araya y es sobre la relación entre juventud y violencia. Qué original, dirán ustedes. Bueno, pero no está nada de mal ver qué se decía en ese lejano 1982 al respecto. Ese sería el año de la "Marcha del hambre", el anuncio de lo que se vendría en los años posteriores en materia de movilización social y represión. En el artículo se entrevista a gente de la calle y a famosillos como Pilar Cox y Pirincho Cárcamo.

Bueno, las habituales notas de cultura y arte, así como la infaltable historia de Supercifuentes -quien esta vez ha sido víctima de la devaluación del peso- cierran el número 26 de La Bicicleta. Que lo disfruten y no olviden dejar sus comentarios, sugerencias y aportes. Serán siempre bienvenidos.

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5 comentarios:

Pedro dijo...

Acabo de descubrir esta página, sólo quería darte las gracias por dejarnos este material. Buen trabajo y repito, muchas gracias.

Anónimo dijo...

Alguien se acuerda de Raúl Puelle?
era el que atendía la tienda de la Bicicleta en Antonia López de Bello 024, que antes estaba por San Antonio parece... el cuento es que el me exhortó a coleccionar la revista cuando tenía 15 o 16 años, después vino la Universidad, Valparaíso y yo tenía una imagen ensoñada del mundo con música, teatro, cultura, opinión y belleza... y le ganamos a la dictadura... y a Federichi y a varios, por la vía de la inteligencia...
recuerdo una carta sobre los heroes de la concepción... NOTABLE, recuerdo el cuento del Tío Roberto Parra, "entre luche y cochayuyo, desde entonces no hay infierno", Cortazar, Frank Zappa, Los Parra, los cancioneros de Víctor, de Violeta, de Neruda, Beatles, Sui Generis... en fin
amor, puro amor,
SALUD queridos amigos mayores, que supieron mostrarnos lo valioso de ser... Antonio de La Fuente, Alvaro Godoy, Eduardo Yentsen... nunca los conocí... pero parece que si...
MacOzz

INSECTARIO dijo...

Con esta Bicicleta aprendí a tocar guitarra... toooodos los temas de Silvio... quizá dónde la perdí, la recuerdo muy bien, al principio sonaba como un tarro con piedras, luego... aún toco guitarra con los acordes aprendidos e la Bicicleta. Gracias por la recopilación, el trabajo y los recuerdos...

Carla de Antofagasta

Anónimo dijo...

ohhhh....gracias...muchas...

Gastón Adonay dijo...

Saludos a todos y sigan manteniendo esta maravillosa página.